A Manuel Alcántara
Del este al oeste, por toda la ciudad se oye un solo
grito: el punte de Londres se ha caído y…
John L. Sullivan ha puesto k.o. a Jake Kilrain
VACHEL LINDSAY
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Dejó el trozo de peine en uno de los ángulos del
pequeño lavabo metálico con vaso en forma de cacerola. Con las palmas de las
manos se planchó el pelo hacia la nuca. Silbaba. No se molestó en limpiar el
peine; lo dejó donde lo había encontrado, junto al grifo, que daba un hilo de
agua y no se podía cerrar.
